Música para los oídos. La lluvia repiquetea en el ventanal. A las cuatro de la madrugada en una cabaña situada muy pero muy lejos de la ciudad. Nubes errantes atraviesan el portal. El trueno irrumpe en la habitación. ¿ Acaso no lo oyes ? ; ¿ No te piensas despertar ? .
No hay comentarios:
Publicar un comentario